Por María Fernanda Bevilacqua

   El avance de la pandemia COVID-19 y el aislamiento social cambió nuestros hábitos y nuestra forma de trabajar.

   Ante variables permanentes en el mundo, el desafío está en afrontar esta crisis desde lo laboral y desde lo humano.

   Sentar bases, organizarnos, tener constancia, nuevas oportunidades y ayudar a quienes lo necesitan.

   En medio de este contexto, salen a flote iniciativas como fue en el caso de voluntarios y emprendedores de Bahía Blanca, Médanos, Pedro Luro, Monte Hermoso, Darregueira, Puan y González Chávez.

   Acá te cuento algunas actividades que iniciaron, con un fin solidario y luego analicemos cómo emprender en tiempos de COVID-19.

Celulares reciclados para el personal de la salud

   Green Fono es un emprendimiento de Bahía Blanca, que ofrece celulares ecológicos mediante la reutilización de componentes evitando la generación de basura tecnológica, cuidando el medio ambiente.

   Desde la empresa, donaron 6 aparatos al Hospital Municipal de Agudos Dr. Leónidas Lucero, con el fin de que profesionales de la salud puedan estar en contacto con pacientes crónicos, y así realizar un seguimiento mientras continúa la cuarentena.

   “Actualmente trasladamos el laboratorio a la casa de uno de los técnicos y se rearmo el taller. Quienes trabajamos en la parte operativa seguimos trabajando desde nuestras casas, adaptandonos a la situación pero siendo optimistas”, nos contó Francisco Brañas, uno de sus fundadores.

Dos farmacéuticas que cambiaron el rumbo de sus pymes

   Natalia López es farmacéutica y vive en Mayor Buratovich. Con su emprendimiento de cosmética natural, HONA Natural, en medio de esta pandemia tuvo que reinventarse.

   Al tener faltantes de alcohol en gel en la farmacia, “comenzamos a formular sanitizante a base de alcohol, aceites esenciales bactericidas y glicerina vegetal”.

   “El principal problema es conseguir la materia prima para la elaboración y los envases, por eso decidimos fraccionar y que traigan su frasquito”.

   Natalia nos comentó que desde su cuenta en Instagram realizan vivos para asesorar a sus clientes y así no perder el vínculo.

   Con barbijos, guantes y distancia Leila Nacud lleva adelante una pyme que abrió sus puertas hace algunos meses junto a su familia, en Darregueira: Farmacia Nacud.

   “Si bien empezamos a abastecernos y a tener insumos para afrontar esta pandemia, nos encontramos con una gran escasez y tuvimos que comenzar a producir alcohol en gel”, nos explicó Leila.

   La demanda se volvió amplia, no solo en la localidad sino también en pueblos cercanos, donde como contó Leila, había ausencia del producto.

   “Las pequeñas pymes estamos enfrentando esta situación complicada, pero acá estamos para asesorar y ofrecer a los vecinos lo que necesiten”.

Educación como herramienta de innovación

   Ariel Llerandi es director de la Escuela Técnica Nº 1 de Monte Hermoso. Junto a docentes y alumnos aunaron fuerzas y elaboraron protectores faciales con materiales reciclables para la comunidad: personal de salud, bomberos, policías y comerciantes.

   Entre las técnicas de la provincia de Buenos Aires comenzaron a trabajar con las impresoras 3D, compartieron archivos de diseños de las máscara con el desafío de trabajar en cuarentena.

   “Es un trabajo arduo. Se puso en marcha el equipamiento de la escuela para un bien social. Va a ser un antes y después para las técnicas de la provincia”, remarcó Ariel.

   Luis Maenza es ingeniero Industrial y docente universitario en Bahía Blanca, junto a alumnos, profesionales y voluntarios creó el movimiento “Combatiendo Covid 19 BHI”.

   Máscaras faciales, respiradores, delantales, guantes, escudos de entubación, enseñando a hacer camillas de traslado en 3 versiones (colapsable, autoportante y para ambulancias): fabricación local con tecnología 3D para todo el país.

   A futuro proyectan realizar videolaringoscopios, barbijos sociales y más para la comunidad.

   “En medio de una crisis de recursos se han generado múltiples soluciones. Todo desde las ganas y el trabajo en equipo”, expresó Luis.

   Marcos Chávez es técnico electrónico, se dedica a la robótica educativa y es profesor en la Escuela Técnica de Puan. Frente a una pandemia, acciones solidarias.

   Con la iniciativa de realizar protectores faciales con impresión 3D, junto a alumnos, docentes y voluntarios se organizaron para ayudar: le entregaron a vecinos, bomberos, policías y al hospital local.

   A través de las donaciones de radiografías y acetato de la gente, con la colaboración de bomberos quienes se ofrecieron a retirar y lavar las placas donadas, se activó un grupo de WhatsApp para coordinar pedidos y entregas.

   Difundieron un instructivo de armado manual de máscaras, sin depender de las impresoras 3D y así duplicaron la capacidad de producción.

   “Tuvimos que usar la creatividad para resolver la falta de materia prima y poder usar materiales reciclados que teníamos a mano”.

Barbijos, por Dorina y María

   Dorina Schechtel es diseñadora de Indumentaria especializada en innovación y sostenibilidad Textil, desde Pedro Luro puso a andar un grupo de costureras, en conjunto con comercios e instituciones del pueblo y emprendieron el proyecto Barbijos Solidarios.

   Con las instrucciones necesarias para servir al personal de salud, hicieron más de 100 camisolines y más de 900 barbijos.

   Dorina nos contó que desde sus redes sociales pueden encontrar el paso a paso de cómo confeccionar un barbijo en casa, con maquina o sin costura: “En estos momentos tenemos que ser muy conscientes y cuidarnos entre todos”.

   María Teresa Lebrun es de González Chávez y trabaja como empleada doméstica. Por intermedio de amigas, empezó a realizar barbijos para ayudar y se sumó a la iniciativa del municipio local: “Hemos cubierto bastante”.

   Ante un contexto de crisis, María decidió rearmarse para tener un ingreso. Eligió emprender sus propios barbijos para vender y así poder sostenerse ya que actualmente no puede trabajar como empleada doméstica.

Claves para sobrevivir a la crisis

   El aislamiento social generó un impacto sin precedentes en las pymes y emprendimientos de todo el país.

   Algunas claves para mitigar esta situación que nos afecta a todos de manera individual y comunitaria son: digitalizar la gestión de nuestros emprendimientos y Pyme, adaptarnos al trabajo remoto, potenciar la actividad en redes sociales, focalizarnos en la estrategia de comunicación de nuestro negocio; y especialmente, mantenernos informados sobre las facilidades y paquetes de ayuda que ofrecen entidades gubernamentales.

   A medida que el aislamiento se va flexibilizando, recuperaremos algunos hábitos, pero otros llegaron para quedarse.

   Sabemos que la situación es crítica para muchos emprendedores de escala reducida que viven del día a día.

   En este sentido, podemos tomar dos caminos: contemplar solamente lo urgente y esperar que todo pase para ver si sobrevivimos o asimilar que el mundo va a cambiar y poner en funcionamiento nuevas estrategias que nos permitan mantenernos y crecer.

   La economía estará regida por nuevos comportamientos y regulaciones basados en la disminución de interacciones de contacto físico estrecho y consideraciones restrictivas referidas a viajes e higiene en general. Cambiará la forma en la que comemos, trabajamos, compramos, vendemos, gestionamos nuestra salud, nuestro ocio y nuestro entretenimiento.

¿Qué hacer?

—Mantenernos informados constantemente sobre las facilidades que ofrecen los planes públicos de apoyo.

—Explorar los paquetes de ayuda, las líneas de financiamiento, los beneficios impositivos y los programas de apoyo.

—Sugerimos leer el Boletín Oficial. Allí se publican todas las decisiones que toma el Gobierno para mitigar el impacto de la crisis. Además especifica qué organismo o ministerio es el responsable de la ejecución.

—Mantener una comunicación fluida con las cámaras de comercio, industria, asociaciones de emprendedores y otras organizaciones que se mantienen actualizadas en términos de beneficios y facilidades para cada sector.

—Redefinir estrategias comerciales. Tomar decisiones sobre cómo trabajar el stock existente para generar caja. Informarnos sobre los sistemas de distribución puerta a puerta. Y si no hay suficientes, trabajar en conjunto con otros sectores para desarrollar uno nuevo.

—Definir protocolos de sanitización en productos y procesos. Hacerlos visibles en el packaging y en los puntos de venta.

—Profundizar el vínculo con nuestros proveedores actuales y explorar nuevos proveedores.

—Producir productos y servicios alternativos. Como vimos en los ejemplos, muchos emprendedores optaron por desarrollar productos de primera necesidad como tapabocas, barbijos, máscaras, etc.

—También sugerimos contemplar la posibilidad de dar capacitaciones remotas utilizando plataformas como Zoom, Jitsi, Google Classroom, entre otras. Grabar videos breves con claves referidas a la categoría y difundirlos en redes sociales.

—Utilizar las plataformas comerciales disponibles en Instagram, Facebook, WhatsApp Business, Google para Pyme.

—Desarrollar nuestra tienda en plataformas como TiendaNube, MercadoLibre, WordPress, Wix, Marketplace.

—Utilizar sistemas de envío como Correo Argentino, Mercado Envíos, Oca, Shipnow, Envío Pack, entre otros.

—Adoptar medios de pago digitales como Mercado Pago, Todo Pago, Cuenta DNI Banco Provincia (App), entre otras alternativas.

—Planificar, presupuestar y mantener al día nuestro registro de operaciones comerciales.

   Esto nos permite conocer con certeza cuánto más necesito vender para estar en mi punto de equilibrio, para luego medir el rendimiento y saber en tiempo real cuál es nuestra situación.

   Los invitamos a participar en Ahora Emprende Online, los sábados a las 15. En nuestros próximos encuentros trabajaremos sobre: Digitalización de emprendimientos de baja escala, Optimización del uso de tiendas y plataformas de comercialización online, herramientas disponibles para profesionalizar la comunicación de tu emprendimiento y paquetes de ayuda a emprendedores, estrategias de venta, medios de envio, medios de pago.